miércoles, 8 de octubre de 2014

Saga Obsesión de un millonario

1. Mía esta noche
La estudiante de enfermería y camarera Kara Foster no pasa por su mejor momento. Su ya desesperada situación económica acaba de sufrir un golpe que puede dejarla a un paso de vivir en la calle. Cuando necesita poco menos que un milagro que la salve, Kara es rescatada por un benefactor insólito y arrollador.
El multimillonario Simon Hudson le hace una oferta que es imposible rechazar, pero que resulta aterrador aceptar viniendo de un hombre al que no conoce. ¿Será el atractivo millonario la solución a sus problemas o acabará siendo una complicación aún mayor y un peligro para su salud emocional?
Él le pide solo una noche de sexo a cambio de su ayuda y ella no puede resistirse a sus encantos.
Descubre qué decide Kara tras la noche de sexo en las siguientes partes de La obsesión del millonario.

2. Mía por ahora
«Una noche no es suficiente. Ella es mía», es lo primero que dice Simon nada más despertarse solo en su cama tras la noche de sexo con Kara.
Él aún no ha curado sus heridas sentimentales de juventud, así que el objetivo de Kara es ayudarlo sin esperar nada a cambio. Simon no le ha prometido nada más que un encuentro apasionado. ¡Y esa promesa la ha cumplido con creces!
Simon es brusco, gruñón y controlador
Pero también atento, sexy (sí, sí y sí) y además ingenioso, inteligente e irresistible.
¿Cómo va a ser capaz Kara de protegerse de él? ¿Y de seguir confiando después de verlo en la fiesta de cumpleaños con una rubia explosiva?
Descubre por qué acaba Kara en el hospital en las dos siguientes partes de La obsesión del millonario.


3. Mía para siempre
«Te quiero», le había dicho Kara justo antes de perder el conocimiento de camino al hospital tras ser atacada en plena calle. Simon recuerda una y otra vez esas palabras. Kara se ha convertido en una obsesión que es incapaz de controlar. «Como si fueras mía y tuviera que protegerte. Eres la única mujer en el mundo que me ha hecho sentir así. No hay vuelta atrás», piensa Simon.
Hace tiempo que Kara debería haber dejado de negar la realidad y haber aceptado que era incapaz de no involucrarse sentimentalmente con Simon. La pregunta era: ¿siente él la misma atracción irresistible y fascinante que siente Kara en la cama y fuera de ella?
Lo que Kara no sabe es que Simon se siente superado por la necesidad de apoderarse de ella, de demostrar al mundo que es suya.
«Eres mía y quiero que sea oficial. ¿Quieres casarte conmigo?».
Encontrarás la respuesta al final de este libro pero en la última parte de La obsesión del millonario aún surgirán más problemas.

4. Mía por completo.
«¿Podemos hablar?». Esta frase, que desata todos los miedos en cualquier pareja, pone a la defensiva a Simon de inmediato. Kara quiere que firme un acuerdo prenupcial y Simon no está dispuesto a firmar nada que suponga en un horizonte muy lejano una hipotética separación de la única mujer que tiene la capacidad de volverlo loco.
Y no solamente de volverlo loco… Kara aún guarda otra sorpresa para Simon.